La necesidad de reactivar la economía de nuestro país y de mantenernos competitivos en el mercado global van de la mano de modernizar nuestra legislación.
Gracias al impulso de diferentes actores, entre los que se encuentran diputadas y diputados de diversas fracciones legislativas así como la empresa privada, se han logrado colocar en la agenda legislativa proyectos de ley de vital importancia para generar dinamismo económico. Estos proyectos involucran una modernización de dos pilares para el crecimiento del país: su marco legal laboral y las posibilidades que brinda el sistema educativo a sus estudiantes.
Nuestro Código de Trabajo data de 1943 y en el último quinquenio se ha presentado menos de un proyecto al año para su modernización. La forma de trabajar se ha transformado profundamente a lo largo de estos 76 años, por lo que es hora de adecuar el marco legal a los tiempos actuales.
Una de esas necesarias adecuaciones está planteada en el proyecto de ley N°21.141, aprobado ya en primer debate y que regulará la implementación del teletrabajo en el sector privado. La efectividad de esta modalidad de trabajo y sus beneficios, tanto para los colaboradores como para el resto de la sociedad, ha sido probada por cientos de empresas. Solo en Costa Rica, las empresas de inversión extranjera atraídas por CINDE generaron el año pasado 800 empleos bajo dicha modalidad, muchos de ellos, en zonas fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM). La implementación del marco legal ayudará a promover esta práctica con la debida garantía de protección de todos los derechos a aquellos trabajadores que la adopten, tanto en el sector privado como en el público. Los beneficios no se limitan al ámbito laboral, sino también que abarcan el ambiental, por la reducción de la huella de carbono de cada una de las personas que trabajen desde la casa.
Se discute también la aprobación de la reforma de los artículos 136, 142, 144 y 145 del Código de Trabajo, con los cuales se pretende actualizar las jornadas de trabajo excepcionales -conocida como flexibilidad laboral-. Con esta reforma los trabajadores podrán optar por un mejor balance entre el tiempo que dedican a su familia y proyectos personales, con el tiempo que dedican a su trabajo. Por otra parte, las empresas podrán gestionar jornadas que les permitan mejorar su competitividad y tiempos en procesos, como en las economías modernas.
En esa misma dirección, en el ámbito educativo, ha sido aprobado también en primer debate, por una amplia mayoría de votos, el proyecto de educación dual, que ofrece a los estudiantes el aprendizaje de destrezas técnicas que les darán acceso efectivo a buenos trabajos, sin desmedro de su formación académica. La oposición al proyecto, fundamentado principalmente en información falsa y tergiversada, ha enlodado la discusión de un instrumento con gran potencial para la juventud.
Dichosamente, los tres anteriores proyectos son también prioritarios para el Ejecutivo, que los ha convocado para este mes de sesiones extrarordinarias, y confío en que saldrán aprobados. A partir de septiembre, es necesario que la Asamblea retome el proyecto 20.038, también del ámbito de educación, para el reconocimiento de títulos académicos obtenidos en el extranjero, que permitiría aumentar la transferencia de conocimiento y buenas prácticas que se enseñan en las principales instituciones educativas del mundo, fomentando la repatriación de cerebros, y evitando la fuga por trabas burocráticas.
Adicionalmente, se deberá retomar la discusión de los proyectos para asegurar la estabilidad y el alcance del Régimen de Zonas Francas, motor del desarrollo del país en exportaciones y en empleabilidad. Es especialmente importante su impulso fuera de la GAM, donde las oportunidades de empleo son considerablemente más escasas. De nuestra Asamblea Legislativa debemos esperar- y exigir- que esté a la altura del momento histórico. El contexto actual es crítico; demanda que dejemos el cortoplacismo y pensemos en el país que queremos ser. Demanda que demos a nuestros jóvenes y a nuestra fuerza laboral las mejores condiciones para desarrollarse y progresar. Demanda que ofrezcamos al sector productivo el ambiente más propicio para trabajar y crecer. Demanda que hagamos lo necesario para alcanzar el desarrollo. Competimos con países que diariamente dan pasos pioneros en la transformación de sus economías hacia la simplificación, la digitalización y la flexibilización, captando el interés de las principales empresas del mundo. Los retos que se le presentan al país no son menores, pero es de estos que debemos sacar lo mejor que tenemos.
Artículo publicado en Página Quince de La Nación, 13 de agosto de 2019: https://www.nacion.com/opinion/columnistas/pagina-quince-mirar-al-futuro-para-reactivar-la/TU4YWZZLMZDUFJOAHGU7TSHGZI/story/?fbclid=IwAR1zJ1oLgRETWfIQq_ccHLZNejNbGDAH7RKWHb6sh-994cDq7HaREuk3yOA
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